Cartel: “SOBRE LA CLINICA”

EL CARTEL Y EL HUMOR. 

Amanda Martínez 

(una introducción que se continuará en el intercartel de noviembre de 2002  y tal vez alguna vez termine)

  Cómo vinimos a parar aquí?

En realidad el camino del cartel (de,  para,  con la,  acerca de,  sobre la) clínica,  lleva implícitas todas estas preguntas desde que comenzamos a reunirnos,  preguntas que en su respuesta arribarán a un nombre que tal vez aparezca en algún momento,  para que,  seguramente a posteriori resulte reformulado...

Nos dimos una modalidad de funcionamiento comenzar con presentaciones de casos,  cada una traería algo relacionado con una cierta inquietud, el obstáculo estaría presente, aquello que en la frescura de la escucha en atención flotante,  agujerea la teoría, desorienta,  interpela...

Y al principio fue la escritura.

A lo largo de cada exposición fueron  apareciendo nuestros retrabajos y cierta inquietud por:

-         la diferencia que  esto tenía con lo que se pudiera pensar como una supervisión colectiva...

-         la importancia de sostener la singularidad y la diferencia

-         la posición freudiana,  respecto de no trabajar casos actuales,  pero la inevitable asociación con los casos actuales.

-      cómo intervenir con el colega para que no se jueguen los “conocidos” ejercicios de competencia al servicio del saber y del poder,  en aras de una verdad inexistente y de una ética que no es la del psicoanálisis...

-         algunos temas que   direccionan la investigación en cada una. El tiempo,  la muerte,  las diferencias entre renegación,  rechazo,  desestimación,  sustracción, negación, la pulsión,  el lugar del analista en la clínica y en la institución psicoanalítica ... El acto.

-         La importancia de sostener la especificidad.

-         El cartel y sus modos posibles de funcionar,  el más uno,  nominación sí nominación no...

-         Lo diferente en relación a que no nos convoca un tema ni un seminario sino : la clínica

-         Cuándo se hace clínica en psicoanálisis? Estamos haciendo la clínica del cartel?

 

Toda exposición a nuevas formas de lectura y reflexión acerca de este campo que no se divide en teoría y práctica,  que implica una práctica  en el deslizarse de la cinta de Moebius, genera nuevas heridas narcisistas,  por ello para hacerlo más soportable,  nos sorprendimos haciendo humor sin que el cartel dejara de ser cosa seria...aunque Platón haya escrito alguna vez: “Seguramente,  los asuntos humanos no merecen la pena de que se los tome con gran seriedad”. Aunque nosotros nos ocupemos de lo menos humano,  de lo inmortal,  de lo subjetivo...

El escultor para poder plasmar su obra busca la grieta en la piedra que se ofrece a la escultura,  que ya empieza a ser obra...

El humor nos permitirá mirar el mundo desde otro lugar ...pero también posicionarnos de otro modo en la clínica,  en la escucha,  corrernos de la preocupación por lo que el paciente hace,  para centrarnos en la especificidad,  en los movimientos del decir que se oferta al dicho,  compartiendo transferencialmente el discurso del inconsciente para poder intervenir en el “entre” en la grieta.

Freud,  cuando los nazis entraron a su casa y le sacaron todo el dinero de su caja fuerte dirigiéndose a su esposa dijo: “ querida yo nunca cobré tanto por una sola visita”

Antes de partir los invasores,  le hicieron firmar una nota en la que se dejaba constancia de que  no había sido agredido físicamente,  firma a la que Freud le agregó: “puedo recomendar mucho la GESTAPO  para todos”. (1)

En su libro “El humor”, entre otras cosas dice:

“La fuente de placer que despierta el humor desde el punto de vista económico,  reside en el ahorro del despliegue afectivo”.

“ La esencia del humor consiste en que uno se ahorra los afectos que la respectiva situación hubiera provocado.

“ Se libera el inconsciente mediando ante el SuperYo”.

“El proceso humorístico puede darse en una sola persona que adopta ella misma el papel de humorosa”...

“El papel de la segunda es la del mero espectador divertido” Si es que aparecen una o varias personas,  ya que las personas que hacen gala del humor también pueden soportar el estar a solas y divertirse,  que no es lo mismo que entre-tenerse...

Así como no es lo mismo el juglar que el bufón ...en el juglar hay una elección y a través del arte,  la canción y el humor se narra la historia épica de los pueblos,  el bufón no se divierte,  queda atrapado en el humor del otro a quien debe divertir...

Creo que esto es interesante para pensar el lugar del humor en el acto analítico como aquello que aparece en el exabrupto de la atención flotante, aun con los niños ...

En el cartel presenté dos casos con niños que todavía tendríamos que retrabajar  y era mi intención traerlos hoy,  no sabía cómo, tal vez en este recorte encontré la forma.

En ambos algo de la muerte estaba en juego,  en ambos algo se sustrae marcado por la muerte.

A veces,  nos encontramos con niños que se aburren  o que haciendo como que juegan se atan a juegos  reglados sosteniendo un goce doloroso que los deja anudados al lugar de objeto fálico en la dupla madre fálica narcisismo,  preocupados por “ser” no pueden inaugurar el deseo de “tener”, como F .

 Me llamaba la atención que cuando llegaba sostenía  una dupla en relación a su mamá,  los dos la misma cara,  la misma mirada encendida, aparentemente alegre,  como impostada, en F desaparecía en el momento en el que la madre se retiraba para sumirlo en una actitud aburrida, repetitiva,  cristalizada en un jugar  sin despliegue fantástico sin convertir lo Real del objeto en algo de lo simbólico. Me hacía pensar en el júbilo del niño frente al espejo, pero solamente si la madre estaba presente. Lo que lo dejaba coagulado en ese lugar de objeto soporte, en un lugar de dos en el que ninguna terceridad era admitida, sobre todo del lado de la madre .No hay lugar para el humor, en todo caso, como se dice vulgarmente,  aparece un “humor de perros” y la negatividad a todo lo que se le ofrece. El no quiero antecede a todo.

M,  el otro niño,  a pesar de que se angustia mucho, juega todo el tiempo y va pasando de tocar y ordenar objetos a fantasear con ellos,  así una toalla, puede ser una capa porque hace frío,  una carpa,  una casa...Se ríe, disfruta,  se entrega al placer de la escena. El júbilo lo ayuda a encontrase con él mismo y se despliega de mil formas diferentes.

Luego no se trata de incluir cual el bufón, un jugar para divertir al niño sino trabajar con humor para que aparezca en transferencia el humor del niño.

La risa tal vez,  pueda ser un vehículo para trasladarse a otra posición,  pero sólo si aparece la oportunidad en el discurso, si se produce la grieta que permita construir la escultura.

Cuando el paciente puede comenzar a humorizar es un buen signo de que algo diferente se ha comenzado a desplegar. Para citar a Beethoven: “encontrar la alegría a través del dolor”... Y a Mario Benedetti en: Defensa de la alegría:

defender la alegría como un derecho

defenderla de dios y del invierno

de las mayúsculas y de la muerte

de los apellidos y de las lástimas

del azar

también de la alegría

“El humor es una de las formas de obtener placer...no es resignado sino rebelde, no sólo significa el triunfo del Yo sino del principio del placer,  que en el humor logra triunfar sobre la adversidad de las circunstancias reales”- Freud.

Winnicott vinculaba el humor al jugar...Tal vez la forma en que tenemos los adultos de no dejar de jugar,  se dice que los niños juegan y los adultos hablan, acaso no se juega , también con las palabras,  con las ideas?

 Acaso los analistas no estamos pendientes de “eso” que se filtra en el “entre”,  que aparece y en el instante es borradura?

Fernando Pessoa ha escrito, ”sentir es estar distraido”

Rodulfo,  dice que el humor es un verbo bajo su disfraz( de) sustantivo, un verbo que quita substancia al aliviar la substancialidad  opresiva de la vida.

El humor ayuda a desconstruir la seriedad, introduce una diferencia que hace que la diferencia entre el adulto y el niño en el dispositivo analítico poniendo fuera de juego el orden preestablecido de la conciencia moral, haga  jugar la ética del psicoanálisis.

Lo que es válido para el trabajo con los adultos,  ya que nunca dejamos de trabajar con el niño.

 

Nota: (1)-Escritos de Martín Freud acerca de sus padres.